sábado, agosto 11, 2007

Economía y cultura en la historia de Colombia - Alvarez

“ECONOMÍA Y CULTURA EN LA HISTORIA DE COLOMBIA”

Por Paula Alvarez Rojas

Este libro trata sobre las secuelas que dejo la colonización española a Colombia tanto en la economía como en la cultura, pues, se muestra como a partir de la colonización nuestra situación se ve afectada e intenta dar un nuevo punto de vista sobre los hechos ocurridos en la historia colombiana basándose en otros autores.

El autor comienza por los argumentos que hay sobre la conquista, por un lado, "los que afirman que España nos trajo la religión cristiana, una religión de paz y amor", y por el otro, los que "declaran que la obra de España en América fue nefasta y desgraciada, que impidió tozudamente el desarrollo de las economías nacionales de las colonias". Estas posiciones para el autor son erróneas pues se enfocan en el aspecto moral y para el análisis de las secuelas no se mira por el aspecto moral sino por el aspecto sociológico.

Si se mira la conquista desde un aspecto sociológico, debemos comenzar por contemplar tanto la conquista como la colonización de América pues de ahí se entenderá por que el manejo de España fue desfavorable para el crecimiento de nuestro país. La colonización que se vio en América del Norte fue por un lado, "el resultado de una emigración individual y espontánea", "los puritanos que fundaron esas colonias no fueron los instrumentos de un gobierno codicioso, destructor y armado contras las horda americanas. Ellos llevaban consigo el sentimiento de libertad y personalidad,...y al emprender la colonización no iban al nuevo mundo en solicitud de oro y como aventureros militares, sino en busca de una patria, resueltos a fundar una sociedad fija y permanente, y animados por las virtudes de la vida civil".

Y, Por el otro, el haber sido colonizada por Inglaterra (la cual incentivo la economía capitalista) aporto para que se implantara en Norte América una economía enfocada al trabajo organizado para así satisfacer las necesidades individuales, y por ende, crear una armonía en la construcción de la economía, pues lo que buscaban era una libertad y evitar que en ese nuevo mundo se cometieran las mismas falencias, las cuales, fueron las que los impulsaron a ir a ese nuevo mundo.

Ahora, si se enfoca en la conquista debemos partir que es lo opuesto a la colonización ya que "la conquista de la América castellana fue una obra colectiva,... siendo, obra de los gobiernos coloniales" por un lado, y, por el otro, la economía que manejaban era feudal, lo cual limitaba el comercio y la industria e igualmente los objetivos de esa conquista no era por un tiempo permanente lo cual llevo a que los conquistadores solo buscaran el bienestar para sí mismos.

Acá se ve el aspecto cultural, el cual nos refleja como el manejo de la sociedad da pie para que se corrompa todo lo relacionado con él, es decir, desde el principio de nuestra historia vemos como la conducción de la conquista trajo pérdidas en el aspecto político y económico.

Para el tiempo de la colonia (en el Virreinato de la Nueva Granada) se puede ver que el país comprende dos economías y dos sociedades por el manejo de la tierra, se ve que el Oriente es la región urbana y por ende un mayor desarrollo económico pues la economía tenía una libertad en sentido que no había un control directo por parte de la colonia ya que no se manejaba la enmienda ni la esclavitud dando así una pequeña administración de la propiedad, esta economía era manufacturera y agrícola y por ello comerciante era liberación del Oriente fue por la lucha de los indios contra el conquistador. Esta región anticolonial se caracterizó por la formación de una tendencia política en la lucha de la emancipación nacional.

Mientras que en la zona de Cundinamarca y Boyacá, Tolima y Huila la economía era lo contrario a la de Oriente pues dependía del manejo de la colonia que estaba conformada por las encomiendas, latifundios, mercedes del monarca entre otros.

Por el efecto colonial y anticolonial se puede ver como la sociedad se divide pues los que estaban a favor de la colonia son más pasivos mientras que los anticoloniales no son tan silenciosos.

El manejo de la economía colonial perjudico el desarrollo de las mismas colonias pues España velaba por la riqueza que podía extraer y no ver que a futuro esa riqueza podría durar más, es decir, con el afán de extraer riqueza tomaron medias que afectaron su objetivo pues impusieron un régimen prohibitivo de mercancías extranjeras generando una caída de la economía pero para evitar eso falsificaron las monedas creyendo que así podrían reactivar la economía pero lo que logró fue una carencia de agricultura y de población y a su vez, el comercio lo estaban perdiendo pues estaba en poder de los extranjeros.

Como se dijo anteriormente la conquista dividió a la sociedad por el aspecto económico trayendo un desarrollo en el interior del país pues el clima favorecía sus riquezas y es donde se empieza a ver los cambios de la economía del país pues se le dio más importancia y a éstos se les facilito su riqueza pues la población que encontraron se rindió sin protestar a la esclavitud, pues la población que encontraron en estas tierras no tenían la avaricia y desconocían la violencia.

La economía colombiana a través de la historia ha tenido varias fases, empezando por una economía colonial lo cual perjudicaba al desarrollo de la misma pues se le limitaba su expansión por la "protección" a los intereses de los conquistadores; seguida por una visión de circulación: al ver que la economía no estaba creciendo sino se estaba afectando, optaron, por un lado, expandir el flujo de la economía (vías de comunicación: aprovechar el río Magdalena y el ferrocarril), y, por el otro, no depender de un solo producto (el tabaco) ya que las tierras daban para más; igualmente al ver la escases o la dependencia de un solo producto, y ver que los resultados no eran los esperados se formuló cambiar el vínculo de la industria extractiva a la agricultura, por que se dieron cuenta de la riqueza que los cobijaban eran productivas para el mejoramiento de la economía y así lo expresa Don Juan de Dios:"La Nueva Granada... debe ser agricultora, antes que manufacturera y comercial. La fertilidad de nuestras tierras, la abundancia de sus producciones que con toda lozanía crecen y medran bajo los trópicos, y esos anchos y dilatados canales que excavó la naturaleza y riegan grandes porciones de territorio, convidan por todas partes a la producción agrícola";

Con estas fases se empiezan a modificar las reglas implantadas por los conquistadores (en cuanto a la limitación del comercio y manejo de los cultivos)pues vieron la necesidad de tomar otros caminos para mejorar y poder desarrollarse económicamente y fue "el secretario de Hacienda del General Tomas Cipriano de Mosquera prohijó en una forma muy nítida, la noción de división internacional del trabajo que está implícita en el librecambio y que conduce a creer que hay naciones esencialmente agrícolas y otras esencialmente industriales, y que así puedan establecer entre sí, un comercio exterior bajo condiciones naturales".

Para la época de la Federación se ve que el manejo de la economía es óptimo pues los Estados "eran más ricos y populosos, que conocían un mayor desarrollo de la agricultura".

Y es así como vemos que "la economía nacional anterior a la revolución anticolonial de 1850 es una economía pre capitalista. En la aldea, la gran propiedad territorial y una economía para el consumo inmediato, cerrada. En la ciudad una economía artesanal, un limitadísimo desarrollo del comercio y una total ausencia de la técnica. Por tanto las crisis anteriores a 1850 se caracterizan por un desarrollo irregular, inarmónico, desordenado". Pero luego de esta fecha vernos que la economía tiene su crecimiento pues esa revolución anticolonial trajo un mejor desarrollo económico, ya que "se estabiliza la navegación a vapor por el río Magdalena Los cambios internos son más intensos... se eleva el precio de las mercancías. Se aumentan los salarios. Se amplía la producción agrícola".

Para concluir podemos decir que, nuestros países latinoamericanos fueron el recolector de los actos negativos de los países conquistadores, pues éstos solo buscaban riqueza dejando una "violencia histórica plasmando una masa inerte que rechazaba naturalmente, la forma que se la quería imprimir". Y a pesar que modificaron el desarrollo que había en estas tierras, nuestros países recolectaron las situaciones que en Europa se vivían -feudalismo, encomienda, revoluciones, esclavitud, etc.-. Y todo esto por el capricho de los españoles por el oro y la competencia de ser mejor.

Como también es importante ver la raíz del problema de nuestro países pues es de hay de donde parte la dificultad para manejar las economías, como se vio la manera de conquistar fue atroz pues las medidas implantadas no fueron las correctas para el desarrollo de una economía fuerte como se ve en el caso de Norte América.

Y en último, vemos que a pesar que se soporto el abuso y maltrato de los conquistadores no fuimos capaces de salir de ese círculo vicioso en el que ellos nos introdujeron pues como vemos la misma sociedad adopto su régimen como cultura.

martes, julio 31, 2007

Programa. Tercer semestre.

Programa de Historia Política y Constitucional de Colombia. Tercer Semestre.
Profesor: Luis Javier Moreno Ortiz.
SUMARIO: 1. Justificación. La importancia de las fuentes directas. El veredicto histórico. Los hacedores de la historia. El conocimiento histórico. 2. Objetivos. Objetivo principal. Objetivos específicos. 3. Contenido. §1. Introducción general a la historia política y constitucional de Colombia. § 2. La emancipación de la República de Colombia: antecedentes, dificultades, consecuencias. § 3. La patria boba: una nación en busca de sí misma. § 4. La guerra de independencia: de la reconquista española al triunfo de las armas americanas. § 5. Las armas y las leyes: paradigmas de una nación forjada por el impulso de los soldados y de los juristas. § 6. Bolívar libertador de naciones. § 7. Érase una vez una gran nación. § 8. La Nueva Granada: República independiente. § 9. En medio de la inestabilidad. 4. Bibliografía. 1. Justificación. La importancia de las fuentes directas. La disciplina histórica, más aún en el campo político y constitucional, está sometida al grave riesgo de convertirse en una ciencia aplicada a comentar comentarios. La investigación histórica es ineludible para lograr comprender debidamente los acontecimientos, pues, a diferencia de aquellas disciplinas en las cuales lo cognoscible aparece dado, la sujeta materia de la historia, lo cognoscible, es algo que debe ser procurado, precisado y esclarecido. En el juicio histórico la mayoría de los testigos (los historiadores) son parciales; su condición de contemporáneos a los acontecimientos historiados (y los inherentes intereses o afecciones que ello implica) predispone de alguna manera su dicho. De otra parte, aquellos historiadores que no participaron en los eventos que narran y que obtienen su conocimiento de fuentes indirectas suelen reproducir, muchas veces inconscientemente, los prejuicios de quienes les sirven de fuente, cuando no se dejan afectar por sus propias creencias sobre lo que narran. El veredicto histórico. No pocas personas han sostenido que la historia la escriben quienes han resultado triunfadores en los acontecimientos que se narran, y que otra sería la versión de quienes fueron derrotados. Esa inquietud encuentra respaldo al considerar que el historiador, en tanto hombre, está comprometido con los valores, y la historia, en tanto objeto cultural, es valiosa. El historiador no se limita a narrar lo acaecido con frialdad, sino que a su narración acompaña un juzgamiento, que no siempre es veredicto. El historiador en algunas ocasiones puede tornarse cómplice, detractor, apologista, etc., pero en ningún caso asume la fría posición de la indiferencia. Los hacedores de la historia. La historia la hacen los hombres con su conducta. Los grandes personajes de la historia, aquellos hombres que han sido protagonistas del acontecer histórico, merecen, antes que su exaltación o encumbramiento, el estudio detenido de su trayectoria vital, dentro del más complejo y arduo proceso de comprensión de los acontecimientos pasados. Tal género de conocimiento –como se ha visto- no puede lograrse satisfactoriamente con el estudio de los contradictores o los apologistas del personaje, pues unos y otros están, de antemano, asumiendo posiciones enteramente comprometidas, en las cuales es notoria la carga sentimental (afectos, odios, etc.) que se experimenta por el personaje. La honestidad intelectual reclama que, en la medida de lo posible, se obvie la revisión de los historiadores-comentaristas en contienda, o al menos se posponga, priorizando el estudio documental directo del personaje, sin intermediarios, para lograr así una comprensión personal sobre el asunto. El conocimiento histórico. Dentro de tal propósito, es muy conveniente que los estudiantes se familiaricen con las fuentes originales, que las ubiquen en el archivo bibliográfico disponible en las bibliotecas, que las manejen adecuadamente en sus investigaciones y en sus estudios, y, fundamentalmente, que a partir de esas fuentes realicen juicios razonables y verosímiles sobre su valor histórico. En las historia, más que en otras disciplinas del espíritu, es indispensable que cada uno aprenda a juzgar los acontecimientos por sí mismo. 2. Objetivos. Objetivo principal. Esta asignatura tiene como objetivo principal el lograr un conocimiento directo de las diversas constituciones políticas que han sido promulgadas en el territorio de la actual Colombia a partir de su surgimiento como Republica, mediante la realización de un trabajo investigativo de las fuentes originales, el cotejo crítico de éstas, dentro del contexto social, económico, cultural y político propio de cada época. Objetivos específicos. A partir del conocimiento de lo acaecido, el estudiante deberá estar en condiciones (objetivos específicos) de: (a) juzgar críticamente (y por sí mismo) la historia, formando un criterio propio para adentrarse con destreza en la investigación histórica; (b) expresar adecuadamente, mediante el género del ensayo, esos juicios históricos; y (c) relacionar con pertinencia los fenómenos actuales con sus antecedentes en el pasado, comprendiendo a las instituciones a partir de su continuidad dentro de la tradición jurídica y política colombianas. 4. Contenido. § 1. Introducción general a la historia política y constitucional de Colombia. 1. Política y derecho. 2. Un punto de confluencia para la política y el derecho: la constitución.
3. La Constitución política es también una norma jurídica. 4. Un punto de partida para la historia política y constitucional de Colombia: el surgimiento de la República. 5. La República de Colombia: de la emancipación hacia la construcción de la Nación, un tránsito mediado por la guerra de independencia. § 2. La emancipación de la República de Colombia: antecedentes, dificultades y consecuencias. 1. El sentido histórico de la noción de emancipación. 2. Las declaraciones de independencia. 3. ¿Colombia era una nación madura al momento de emanciparse? 4. La revolución de los comuneros y otros antecedentes de la emancipación. 5. El imperio español. 6. El rey: eje fundamental del imperio. 7. Las juntas de regencia, las juntas supremas y la dispersión política de las juntas. 8. Fundamentos hispánicos del discurso emancipatorio. 9. La revolución francesa y su influjo en la América española. 10. La revolución norteamericana y sus efectos en Sur América. 11. Otros factores que confluyen en la emancipación. 12. De las declaraciones de independencia a la guerra contra la metrópoli. § 3. La patria boba: una nación en busca de sí misma. 1. Santa Fe: epicentro del centralismo. 2. La teoría centralista y Don Antonio Nariño. 3. Las provincias independientes de la metrópoli y de Santa Fe. 4. Las constituciones provinciales: Cundinamarca, Cartagena, Tunja, Antioquia, Popayán, Neiva, Pamplona, Mariquita. 5. Las provincias y sus relaciones mutuas. 6. Las Provincias Unidas de la Nueva Granada. 7. El Pacto de la Unión. 8. El federalismo: un principio fundamental de las Provincias Unidas. 9. La teoría federalista y Don Camilo Torres. § 4. La guerra de independencia: de la reconquista española al triunfo de las armas americanas. 1. Miranda: precursor de la independencia de la América Española. 2. Simón Bolívar: lugarteniente de Miranda. 3. Don Pablo Morillo: el pacificador. 4. El ejército español desembarca en la América Española. 5. Cartagena bajo el sitio de la fuerza española: un ejemplo de heroísmo. 6. La marcha triunfal de Morillo y su llegada a Santa Fe. 7. El régimen del terror. 8. ¿La institucionalidad hispánica: Juan Sámano?. 9. La guerra a muerte. 10. Haití y la gesta de la libertad. 11. Santo Tomás de Angostura: el epicentro de la República. 12. La campaña libertadora. 13. El pantano de Vargas y el puente de Boyacá: el principio del fin. § 5. Las armas y las leyes: paradigmas de una nación forjada por el impulso de los soldados y de los juristas. 1. El nacimiento de Colombia como República. 2. De Angostura a Cúcuta: itinerario de la gesta constitucional. 3. La Constitución de Cúcuta (1821): piedra angular de la Gran Colombia. 4. La campaña en el sur. 5. El General Sucre: héroe de Pichincha. § 6. Bolívar, libertador de naciones. 1. Bolívar y San Martín se encuentran en Guayaquil. 2. La independencia del Perú y del Alto Perú (Bolivia). 3. El sueño de una gran nación: el Congreso Panamericano. 4. Un General dedicado a hacer constituciones. 5. La Constitución de Bolivia. 6. La efímera Carta Política de Cúcuta. 7. La Convención de Ocaña. 8. De libertador a dictador: un tránsito paradójico. § 7. Érase una vez una gran nación. 1. La Gran Colombia: un proyecto que no pudo ser realidad. 2. En medio de la ambición, la mezquindad y la ignorancia naufraga una República. 3. La Constitución puesta entre paréntesis. 4. La conspiración septembrina. 5. El Congreso admirable y la Constitución de 1830: último esfuerzo de un moribundo. 6. La dictadura del General Urdaneta. 7. El libertador fallece cuando la República llega a su ocaso. § 8. La Nueva Granada: República independiente. 1. Hacia una nación residual. 2. La Constitución Política de 1832. 3. La formación de los partidos políticos en la naciente República. 4. La revolución de los supremos. 5. El sino de las Constituciones: sucumbir ante la fuerza de las armas. 6. Una nueva Constitución (1843). 7. Una pausa de paz para construir la República. § 9. En medio de la inestabilidad. 1. El federalismo recobra su impulso. 2. Gólgotas, dacronianos, las sociedades democráticas y la sociedad de artesanos: ¿una nación extraviada? 3. La Constitución Política de 1853. 4. La ley: germen del federalismo. 5. La Constitución de papel. 6. El triunfo de la diversidad sobre la unidad: la Confederación Granadina (1858). 7. Un estado se impone a la Unión. El triunfo del General Mosquera. 9. Del triunfo de las armas al triunfo de las leyes. De la Confederación a la Federación: el fenómeno de Rionegro. 10. De la Nueva Granada a los Estados Unidos de Colombia: la trascendencia de una mutación. 11. Una Constitución para ángeles. Rionegro (1863) la Carta de las múltiples soberanías (y de los absolutos), 12. El olimpo radical. 13. De Manuel Murillo Toro a Rafael Núñez. 4. Bibliografía. Ancizar-Sordo, Jorge. Manuel Ancizar. Arboleda, Sergio. La República en la América española. Arteaga Hernández, Manuel y Arteaga Carvajal, Jaime. Historia política de Colombia. Bateman, Alfredo D. Francisco José de Caldas. El hombre y el sabio. Baudot, Georges. Vida cotidiana en la América Española en los tiempos de Felipe II. Bermúdez, Alberto. Nueva visión de la historia de Colombia. Primera parte: De la época precolombina al Estado de la Nueva Granada. Bernand, Carmen y Gruzinski, Serge. Historia del nuevo mundo. Del descubrimiento a la conquista. La experiencia europea, 1492-1550. Boussingault, Jean Baptiste y Desire Roulín, François. Viajes científicos a los andes ecuatoriales. Botero Saldarriaga, Roberto. Francisco Antonio Zea. Bushnell, David. Colombia una nación a pesar de sí misma. De los tiempos precolombinos a nuestros días. Caballero, José María. Diario de la independencia. De la Espriella de Escobar, Helena. Aquellos años turbulentos. De Vitoria, Francisco. Relecciones del Estado, de los indios, y del derecho de la guerra. Espinosa, José María. Memorias de un abanderado. Forero Benavides, Abelardo. Contextos. González, Fernando. Antioquía. Gracilazo de la Vega, el Inca. Comentarios reales. Hispano, Cornelio. Colombia en la guerra de independencia. Iriarte, Alfredo. Bestiario Tropical. Jaramillo Uribe, Jaime. El pensamiento colombiano en el siglo XIX. Liévano, Roberto. La conjuración septembrina y otros ensayos. López Michelsen, Alfonso. Los últimos días de López y otros escritos. Lozano Cleves, Alberto. Así se hizo la independencia. Lleras Restrepo, Carlos. De la República a la dictadura. Testimonio sobre la política colombiana. -Hacia la restauración democrática y el cambio social (1955-1963). Lucena Salmoral, Manuel. El memorial de Don Salvador Plata. Los comuneros y los movimientos antirreformistas. Madarriaga, Salvador de. Bolívar. Marroquín, José Manuel. Escritos históricos. Martínez Silva, Carlos. Capítulos de historia política de Colombia. Moreno y Escandón, Francisco Antonio. Indios y mestizos de la Nueva Granada. Nieto Caballero, Luis Carlos. Escritos escogidos. Páginas de historia. Ortiz, Sergio Elías. Agustín Agualongo y su tiempo. –Antonio Morales Galavis. Ortiz, Venancio. Historia de la revolución del 17 de abril de 1854. Otero D’Costa, Enrique. Fundación de Cartagena de Indias. Pirenne, Henri. Historia de Europa. Desde las invasiones hasta el siglo XVI. Pombo, Manuel Antonio y Guerra, José Joaquín. Constituciones de Colombia. Quintero Peña, Arcadio. Lecciones de historia de Colombia. Restrepo Canal, Carlos. Selección histórica y literaria. Restrepo, Carlos E. Orientación republicana. Restrepo Piedrahita, Carlos. Constituciones de la primera República liberal. Restrepo, Vicente. Los Chibchas antes de la conquista española. Samper, José María. Derecho público interno de Colombia. Sanín Restrepo, Ricardo. Historia de la teoría política moderna. Santa, Eduardo. La colonización antioqueña. Sañudo, José Rafael. Estudios sobre la vida de Bolívar. Sarriá, Eustorgio. Guarda de la Constitución. Serpa Erazo, Jorge. Rojas Pinilla. Una historia del siglo XX. Tisnes Jiménez, Roberto M. Don Juan del Corral. Libertador de esclavos. Tisnes Jiménez, Roberto M. María Martínez de Nisser y la revolución de los supremos. Tovar Pinzón, Hermes. Relaciones y visitas a los Andes. Siglo XVI. Toynbee, Arnold J. Estudio de la historia. Vargas Martínez, Gustavo. José María Melo. Los artesanos y el socialismo. Vasquez Cobo, Alfredo. La expedición militar al amazonas en el conflicto de Leticia. Vawell, Richard. Memorias de un oficial de la legión británica. Vergara y Vergara, José María. Historia de la literatura en la Nueva Granada. Villar Borda, Leopoldo. Alberto Lleras. El último republicano.

sábado, mayo 19, 2007

¿Frente al problema del capital y la propiedad de la tierra pueden logarse las ideas socialistas en Colombia? - Zuluaga

¿Frente al problema del capital y la propiedad de la tierra pueden lograrse las ideas socialistas en Colombia?

Por Alonso Zuluaga Sagre

Una reflexión en este sentido es válida plantearla revisando si pueden darse las condiciones de ideas socialistas en Colombia, habida cuenta de la solidez de la democracia que ha sido considerada entre las más sólidas de América Latina y la situación de violencia que ha vivido el país.

Jorge Eliécer ha sido uno de los defensores de estas ideas desde principios del siglo 20. Jorge Eliécer Gaitán (1903-1948), jurista y político colombiano, quien fuera alcalde de Bogotá y entre 1938 y 1946 ministro de Educación y de Trabajo, organizó un movimiento político popular de oposición contra la política caciquil en Colombia, llegando a presentarse en 1946 a las elecciones presidenciales en las que fue derrotado, continuando como líder indiscutible de la oposición.[1]; su tesis de grado como estudiante de Derecho de la Universidad Nacional fue la obra “Las ideas socialistas en Colombia”.

La idea central que plasma Jorge Eliécer Gaitan es que en Colombia los ideales socialistas son viables tanto en lo social como en lo económico pero en cuanto, a política se acoge al liberalismo, demostrando que estas si se pueden dar en nuestro país, evidenciando que las circunstancias si estaban dadas así existiera un incipiente capital, un bajo nivel industrial y unas condiciones muy precarias en cuanto a la propiedad de la tierra[2].

Jorge Eliécer Gaitan afirmo que en lo económico y social somos integralmente socialistas y andan equivocados todos los que pretenden establecer incompatibilidad entre el liberalismo y socialismo colombianos. Esta afirmación la da al estudiar desde el punto de vista de los sistemas, las leyes, los medios, el problema del capital, y el problema de la tierra. Lo positivo de esto es realizar una reflexión y ver que se puede triunfar en revoluciones sin acudir a la violencia como lo hizo el ala revolucionaria del partido liberal encabezada por el Caudillo.

En la obra analizada[3] se observa expresa por el autor que “La pretensión de implantar el socialismo entre nosotros nace de esa singular modalidad de los pueblos incipientes: el mimicismo…………..Pero los sistemas y las leyes han de ser algo más que una pueril imitación. Es auscultando nuestro organismo como podremos mejor determinar nuestras enfermedades y formular sus remedios.”, es decir que los sistemas y las leyes pueden adaptarse de un país a otro siempre y cuando se guarden ciertos aspectos que son inherentes a su esencia y a la naturaleza del país, principio que para la época del autor era valedero y muy dado al importar las ideas y principios de otros sistemas y ordenamientos jurídicos. Sin embargo, en un mundo como el que se vive actualmente la tendencia mundial es hacia la globalización y ya no es el hecho de copiar modelos de sistemas u ordenamientos jurídicos, para imponerlos en su medio a costa de muchos sacrificios, sino de acoplar las mismas a las dinámicas de un mundo en constante y permanente desarrollo, no pensando en sistemas socialistas, sino en sistema pluralistas dentro de un capitalismo que se desenvuelve en distintas formas de integración (Unión Europea- Comunidad Andina de Naciones, etc.) a través de diversas leyes políticas y económicas que dirigen su comportamiento social o de tratados que rigen las diferentes relaciones comerciales (TLC-MERCOSUR). Los sistemas políticos y leyes se están adaptando a unos medios y a unas condiciones que se mueven dinámicamente y en torno a un hecho inevitable: la globalización.

Es cierto que las condiciones políticas en que se movía Gaitan en ese momento no son las mismas en las que se orienta hoy el país. También es cierto, que imponer regimenes foráneos o sistemas diferentes no era ni es la solución, a mas de que Gaitan demostrara en su obra que el proletariado, el asalariado estaba en condiciones desiguales y que no había un bienestar igualitario, equitativo y que las diferencias de clases eran abismales.

Colombia no ha tenido que buscar como solución el socialismo, El estado colombiano ha venido introduciendo principios fundamentales, derechos, garantías y deberes constitucionales; estos cambios, estas innovaciones estas instituciones han venido dándose históricamente, han sido paulatinas y se han logrado a través de las diferentes reformas constitucionales hasta llegar a la reforma de 1991 con la expedición de la nueva constitución[4] que viene a regular unas nuevas relaciones determinando en su artículo 1º. Que “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran en la prevalencia del interés general , establecido en su articulo 2º. Los fines esenciales del estado, los de servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios y deberes consagrados en la constitución, así como también facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural.

Javier Sanin S.J.[5] manifiesta que para gerenciar el capitalismo, acrecentar el ambito de las libertades y los derechos humanos, hacer una política independiente de las superpotencias, buscar la participación, controlar las multinacionales, etc., están los partidos tradicionales los que sin llegar a un socialismo utópico, al marxismo o a la social democracia pueden implementar postulados con el apoyo popular. Hoy las condiciones políticas, económicas y sociales no son las mismas a la época de Gaitan, así como tampoco eran necesarias unas ideas socialistas para esa ni para esta época. Colombia ha visto nacer diferentes movimientos sociales ilegales, grupos al margen de la ley como las FARC y el ELN que se alzaron en armas como una voz de protesta y de defensa del pueblo con el animo de tomarse el poder para lograr el bienestar del pueblo, movimientos que a pesar de tener una existencia de varias décadas no han gozado del respaldo popular, impidiendo el desarrollo del país, convirtiéndose en terroristas y narcotraficantes y en enemigos de la sociedad en general, abandonando su ideología si es que la han tenido.

Alvaro Gomez Hurtado[6], en sus reflexiones en torno a su secuestro, manifiesta y en eso estamos de acuerdo, en que la apetencia de bienestar es el gran motor que hay que mantener encendido, queriendo la izquierda siempre convertirla en un mal instinto, al procurar utilizarla como un elemento revolucionario, preconizando que el crecimiento de la economía es malsano, porque concentra el ingreso y sostiene que con lo que ya se tiene basta satisfacer las apetencias, orientando el esfuerzo social, no hacia la producción de nuevos bienes, si no a la distribución de lo existente, siendo este su permanente caballo de batalla, continúa Gomez Hurtado resaltando, que el país se salio de ese esquema, porque las apetencias contemporáneas son crecientes y no dan tregua y que ahí radica el inmenso valor social y económico de lo que hemos descrito como economía informal; agrega que el vendedor ambulante, el que presta servicios de intermediación clandestina, el que vive día a día a base de su ingenio, están y pretenden estar en transito, mantienen la certeza de que llegaran, esa es su fuerza, forman parte del sistema capitalista, porque todos los días están invirtiendo, en la mercancía que venden, en los artefactos que utilizan, tienen una voluntad de incrustarse en el establecimiento, hay que confiar en su capacidad creadora y que si encontráramos la formula de estimularla, habríamos descubierto una nueva técnica de desarrollo y agrega aun mas, que la energía que brota de esa pobreza no es revolucionaria, sabe que no debe ser destructiva porque perdería sus propias posibilidades. la economía informal es también, una fuerza conservadora[7].

En este orden de cosas encontramos que la realidad Colombiana es una constante interminable de cambios fundamentales a nivel constitucional que no ha hecho ni hace necesario la implementación de sistemas socialistas, no es necesario traer ideas socialistas, si bien estamos en mundo globalizado los cambios se traducen como los contempla la constitución y se cumple en un Estado social de derecho, como republica pluralista, democrática y participativa otorgando y defendiendo efectivamente derechos, garantías y deberes constitucionales

Bibliografia

Jorge Eliécer Gaitán." Microsoft® Encarta® 2006 [DVD]. Microsoft Corporation, 2005.

Gaitan Jorge Eliécer, Las Ideas Socialistas en Colombia, Centro Gaitán. Bogotá : Edit Retina, 1988

Es posible el socialismo en Colombia?, Javier Sanin S.J., Revista Consigna Vol. 6, No. 218, nov. 1982,

Gómez Hurtado, Alvaro, Soy libre, publicación de ediciones gama s.a

“Evolución del Derecho Privado”, Leon Duguit

“El Capital”, Kart Marx.

“Teoría de la Tierra”, D. Ricardo.


[1] "Jorge Eliécer Gaitán." Microsoft® Encarta® 2006 [DVD]. Microsoft Corporation, 2005.

[2] Gaitan, Jorge Eliecer, Las Ideas Socialistas en Colombia, Centro Gaitan. Bogotá : Edit Retina, 1988

[3] Ibidem, p.18

[4] Constitución Política de Colombia

[5]Es posible el socialismo en Colombia?, Javier Sanin S.J., Revista Consigna Vol. 6, No. 218, nov. 1982, pag. 37,38,39

[6] Gómez Hurtado, Alvaro. Soy libre, publicación ediciones Gama S.A., pag 96 a 99

[7] Ibidem